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Aquellos que buscan la “Ciudad del arte” vienen al oeste de Honduras, al pueblo de Copán Ruinas. A solo 11 kilómetros de la frontera con Guatemala, este destino transporta a los visitantes muy atrás en el tiempo.
La zona es reconocida mundialmente por su parque arqueológico, que encierra las más impresionantes ruinas de la civilización maya. Historiadores, arqueólogos, antropólogos y todo tipo de turistas llegan, provenientes de todo el orbe, a lo que se cree fue el centro cultural de todo el mundo maya. Se estima que cada año más de cien mil visitantes recorren el parque.
Se le considera de tanta importancia, que en 1980 la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) lo declaró Patrimonio Mundial de la Humanidad, y dos años más tarde el gobierno hondureño lo proclamó Monumento Nacional.
El pueblo en sí es mágico, con sus calles empedradas y el trato amigable de sus pobladores. Tiene hoteles y hostales para prácticamente cualquier presupuesto, así como restaurantes, cafés, museos, tiendas de souvenirs y una amplia variedad de tour operadores para elegir. Como si esto no fuera suficiente, hay algunas escuelas de español intensivo para quienes desean aprender o practicar lo que saben de este idioma.
La herencia Maya
El Valle de Copán es parte del legado de esta majestuosa cultura, que se extendió desde el sur de México, Guatemala y Belice, hasta El Salvador y el occidente de Honduras.
Aproximadamente a un kilómetro de Copan Ruinas, lo que ahora es el parque arqueológico fue núcleo urbano y centro político, cívico y religioso de esta ciudad. Se cree que fue el hogar de más de 20,000 personas durante la edad de oro de esa civilización, del año 250 al 900 d.C.
Descubierta en 1570 por Diego García de Palacio, los remanentes de edificios y esculturas cuidadosamente diseñadas y construidas, muestran el amplio conocimiento que este grupo tenía de la astronomía y los jeroglíficos. Ello se refleja tanto en los bellos templos, los altares, las más de 25,000 esculturas, como en las estelas –grandes y detalladas tallas de madera en forma de pilares-, túneles y escaleras subterráneos.
Para verdaderamente aprovechar su visita al máximo, guías muy bien preparados, que hablan flúidamente español, inglés, italiano, francés o alemán, le ayudarán a conocer más sobre la cultura y estilo de vida de esta antigua civilización.
Quienes estén verdaderamente interesados en este tema, deberían tomar en cuenta separar más de un día para disfrutar a fondo del parque. Tenga presente que abre todos los días a las 8 a.m. y cierra a las 4 p.m.
En todo caso, cualesquiera sean sus aficiones y su lugar de origen, es seguro que Copán Ruinas le provocará una impresión indeleble.
| Historia tallada en piedra |
 Si la palabra “jeroglífico” es para usted un sinónimo de “egipcio”, le aguarda una sorpresa. Los mayas fueron una entre solo cinco civilizaciones antiguas que crearon lenguaje escrito. El número de personas que pueden descifrar los jeroglíficos mayas ha disminuido a través de los siglos, pero la evidencia material que prueba ese hecho permanece tan fuerte como siempre. Quizás uno de los mejores ejemplos de jeroglíficos mayas sea el que se encuentra en el Parque Arqueológico de Copán: una estela de jeroglíficos construida bajo el reinado del Rey Concha Humeante en el año 749 d.C. Esta monumental obra fue diseñada para conmemorar el éxito de quince soberanos mayas, y es una enorme escalinata de 63 escalones que conduce de la Plaza a lo alto del templo. Es la más larga inscripción encontrada en el mundo maya, y contiene cerca de 2000 jeroglíficos documentando la vida y la época del rey y su pueblo. Esto probablemente convierte “La escalera de jeroglíficos” en el más famoso monumento de los que se hallan en Copán Ruinas. |
| Otros rastros |
 Copán no es solo arqueología. Hay otras opciones para mantenerse ocupado en ella y sus alrededores, tales como caminatas, paseos a caballo, explorar cuevas, aguas termales y montar en kayak y neumáticos en el río Copán.
• Comunidad indígena La Pintada: Interactúe con sus habitantes y observe cómo utilizan técnicas ancestrales para crear sus artesanías. Las más conocidas son pequeñas muñecas hechas con tusa de maíz seca y pintada con colores intensos.
• Parque de Aves y Reserva Natural Montaña Guacamaya: Situada en un área donde habitaron los mayas, los visitantes pueden admirar las guacamayas hondureñas y centroamericanas, tucanes y loras, que han sido rescatadas del cautiverio. También hay una pequeña plantación de café que según la época, permite ver el proceso de la cosecha, secado, tostado y molido del grano.
• Tour de café de Copán: La finca de café Santa Isabel Coffee Farm, a más de 1.100 metros, es ideal para el cultivo de café de altura. Varios senderos llevan al visitante a través de una gran extensión de terreno, mientras observan docenas de especies de aves. En el Centro de Visitantes se sirve café recién preparado, sembrado y procesado en la finca.
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| Otros rastros |
Aunque Copán es la ciudad maya más importante de Honduras, existen otros sitios arqueológicos de interés. El Puente se encuentra cerca, en el Valle de Copán, mientras que Los Naranjos –el segundo sitio arqueológico más importante del país-, está en la zona del Lago de Yojoa. Otros dos son más lejanos: Plan Grande, que se encuentra en Guanaja, en las Islas de la Bahía; y Cerro Palenque, en Pimienta, Cortés. |
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